Diálogo y ayuda humanitaria; por Fernando Camino

En los intentos de diálogo entre la oposición y el régimen, está la negativa del gobierno de aceptar que existe una crisis humanitaria en nuestro país y que debe permitir la ayuda humanitaria internacional. Si el régimen niega que una inmensa mayoría de nuestra población, literalmente se esté muriendo de hambre, y que miles de nuestros compatriotas fallezcan por falta de medicinas y atención médica, es mucho más difícil que admita que su nefasta política económica es la causante de esta dolorosa tragedia.

La emergencia humanitaria que padece nuestra población, debe ser el principal punto de discusión en la agenda de un posible diálogo entre oposición y gobierno y debe servir de hilo conductor, para que la mediación internacional  apoye decididamente la solución de orden político al problema social.

La crisis humanitaria que sufre nuestra población es inédita en el mundo, ya que situaciones similares a la nuestra se han producido por catástrofes naturales o confrontaciones bélicas a lo interno de un país o entre países beligerantes. También es inédito que gobiernos de un mismo régimen hayan tenido ingresos de más de mil millones de millones de dólares y haberse comprometido con un endeudamiento superior a los cien mil millones de dólares, y se tenga la inflación más elevada del mundo y una caída de su producto interno bruto, con un acumulado superior al 35% entre 2012 y 2016.

Es importante exponer ante la mediación internacional, la verdadera causa de la debacle económica que nos condujo a esta terrible crisis social: la aplicación de un modelo político y económico equivocado y no una guerra económica interna y un bloqueo financiero ejecutado por la oligarquía criolla y el imperio del norte, como lo pretende hacer creer el régimen.

El socialismo del siglo veintiuno y su destructiva herramienta, el plan de la patria, ejecutaron la destrucción del sector de la producción privada, para sustituirlo por las fracasadas empresas de producción socialista y del poder comunal. Mediante un entramado de leyes y decretos inconstitucionales, el régimen logró acabar con más de cinco millones de hectáreas en plena producción, dos tercios del plantel industrial y un sesenta por ciento del sector comercio. Esto trajo como consecuencia la caída de un setenta por ciento de la producción de bienes y servicios, ante la imposibilidad del gobierno de sustituir esta merma mediante importaciones masivas de productos y materia prima.

El planteamiento de la ayuda humanitaria, no debe relacionarse solamente con la donación alimentos, medicinas e insumos médicos, porque esto es insuficiente para la solución del problema. La ayuda humanitaria inmediata, está limitada por el número reducido de atención a la población más vulnerable, mientras que, si logramos que esa ayuda humanitaria se convierta en un compromiso entre acreedores internacionales y el gobierno para refinanciar la deuda comercial, podemos producir para empezar a abastecer a nuestra población de bienes esenciales para su normal desarrollo vital.

La mora del pago de la deuda comercial, contraída entre empresas privadas nacionales y proveedores de materia prima, maquinarias e insumos para la producción y la elaboración de alimentos y medicinas, sucede por el incumplimiento del gobierno de liquidar las divisas para honrar la deuda ya aprobada por todos sus organismos competentes. Dentro de un posible acuerdo para mejorar la oferta de alimentos y medicinas con producción nacional, el gobierno debe comprometerse ante la comunidad internacional a respetar el acuerdo de refinanciamiento de la deuda comercial, mediante el cumplimiento del convenio cambiario.

Para que este acuerdo de ayuda humanitaria tenga mayor efectividad, debe existir también, el compromiso por parte del gobierno, de respetar la propiedad privada y garantizar la seguridad jurídica de los productores y comerciantes. Claro, estamos hablando de un acuerdo transitorio, mientras se efectúa un cambio de gobierno hacia un estado de derecho conforme a lo establecido en nuestra constitución.

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