Tiempos de Compromiso

Mensaje de Un Nuevo Tiempo al pueblo venezolano

Tiempos de Compromiso

Seguimos en la lucha por el cambio político que nos conduzca a la restitución plena de la democracia y por la transformación profunda de la sociedad para colocarla nuevamente en la senda de la modernidad.

La Democracia Social, ideología sobre la que se sostiene nuestra acción política y social, como expresión de nuestro compromiso con Venezuela, descansa sobre valores fundamentales compartidos con el pueblo venezolano, que forman parte de nuestra historia republicana y democrática, que son legado vivo para construir un futuro común.

Democracia Social

Constituye la libertad valor fundamental de las luchas de Un Nuevo Tiempo, es nuestra misión liberar a todos y cada uno de los venezolanos de las privaciones que impiden su pleno desarrollo, de la opresión política, social y económica que nos encadena en la pobreza y la dependencia, en la enfermedad y la ignorancia. La libertad es sostenida como un proceso abierto de construcción social, que tiene expresiones individuales pero que constituye el eje de los esfuerzos de nuestra comunidad.

No hay libertad plena sin equidad, y es alto el valor de la igualdad en las luchas de Un Nuevo Tiempo. Contra las desigualdades y los privilegios desplegamos nuestra acción política y social. La igualdad de oportunidades vital para fortalecer y desarrollar las inmensas capacidades de los ciudadanos se articula con políticas que nos permitan construir una comunidad cohesionada, diversa, socialmente más justa donde nadie deba inclinar la rodilla ante otro. Ese es nuestro impulso.

Nuestra acción política y social hace de la solidaridad y la corresponsabilidad valores fundamentales en la construcción común de un proyecto nacional republicano que trascienda la presente coyuntura. La defensa de lo público, de lo común, el compromiso intergeneracional, la posibilidad de crecer juntos, ayudando al otro a crecer, es parte sustancial de nuestra lucha diaria.

Finalmente, el progreso es valor fundamental para construir futuro, y ratifica nuestro compromiso con el tipo de cambio que construiremos junto con los ciudadanos, junto con el pueblo venezolano, en marcha continua hacia horizontes siempre nuevos, avanzando en el ejercicio efectivo de nuevos derechos, innovando, creando capacidades en paz.

A partir de estos valores nuestro compromiso se expresa en una visión de país compartida con el pueblo. Venezuela, con la Democracia Social y el Buen Gobierno, será una nación libre, justa y solidaria, con una economía diversificada y productiva, que genere empleo decente, con una sociedad abierta, sana e igualitaria, con una democracia plena y descentralizada, integrada en la comunidad mundial.

A lo largo del año 2014 el pueblo venezolano ha sufrido una de las crisis más profundas de nuestra historia contemporánea. La destrucción institucional del Estado, el alto costo de la vida, la escasez recurrente de productos básicos y vitales, la violencia cotidiana y la inseguridad generalizada se han extendido afectando a todos los venezolanos.

Con el descenso de los precios del petróleo no es posible mantener el despilfarro irresponsable, los indicadores señalan que durante el año 2015, la crisis económica y social se agudizará, la inflación seguirá subiendo y los productos seguirán escaseando. Ante esto el gobierno nacional parece insistir en el error histórico de seguir imponiendo un modelo económico y político que, no solo es rechazado por la mayoría de los ciudadanos, sino que ha significado un fracaso absoluto en términos de bienestar y desarrollo para los venezolanos.

Este modelo no solo es corrupto en sí mismo, sino que es también un corruptor de la sociedad. El gobierno ha construido un sistema que inhibe toda iniciativa para crecer, construir y producir honestamente, mientras ha creado todos los incentivos y espacios para la corrupción. Son la violencia política y la corrupción los legados más perniciosos y generalizados del modelo autoritario y militarista que el gobierno pretende seguir imponiendo al pueblo venezolano.

Esta pretensión conduce a la profundización de la crisis y a una pronunciada caída del apoyo al gobierno, por lo que podemos esperar un incremento de la represión y la persecución contra la protesta popular y la disidencia política y social. ¡Contra eso lucharemos! ¡Y el pueblo venezolano tendrá a los dirigentes y militantes de Un Nuevo Tiempo comprometidos para enfrentar este reto!

Nos encontramos hoy muy lejos de ser una democracia plena. No hay en la Venezuela actual Estado de Derecho, la destrucción institucional ha penetrado todo el tejido social, destruyéndolo. Contra eso luchamos cada día, por la división efectiva y equilibrio de los poderes públicos, única garantía contra el autoritarismo y el militarismo que hoy campean, en defensa de la descentralización amenazada y demolida por el modelo centralista. No es el Estado el que debe controlar a la sociedad, debe ser el pueblo quien controle efectivamente al Estado, solo así tendremos ciudadanía, solo así tendremos República, sólo así tendremos democracia.

En este marco las elecciones parlamentarias, programadas para el próximo año, son oportunidad para las fuerzas democráticas reunidas en el seno de la MUD para avanzar en la construcción del cambio político que Venezuela necesita y exige. 2015 será un año durante el cual el pueblo nos exigirá aún más compromiso, y estamos acá para ratificar que Un Nuevo Tiempo se encuentra a la altura de las exigencias de Venezuela.

Un Nuevo Tiempo está comprometido cívicamente con el cambio democrático y social que el pueblo venezolano nos exige, un cambio político liberador y progresista.

Somos parte de un movimiento que se está expandiendo en Venezuela, que lucha cada día contra todas las formas de opresión, comprometido con llevar al pueblo venezolano nuevamente al ejercicio efectivo del poder, para construir una sociedad más justa y más libre.

El cambio político al que aspiramos tiene su expresión en la Democracia Social, y encuentra en el Buen Gobierno su ejercicio cotidiano. Construiremos juntos una democracia plena, donde todos y cada uno de los venezolanos se encuentre en ejercicio efectivo de todos sus derechos y libertades, donde el poder no sólo sea producto de la soberanía popular sino donde su ejercicio esté al servicio del bienestar de todos los ciudadanos.

La plena vigencia de los derechos humanos es preocupación central de todos nuestros esfuerzos, por lo que nos comprometemos con la creación de un sistema de protección que garantice su ejercicio para cada ciudadano, limitando el poder para colocarlo al servicio del desarrollo integral de los venezolanos.

Estamos comprometidos con el progreso de todos y cada uno de los venezolanos, sin exclusiones ni persecuciones. Contribuiremos a que nuestros ciudadanos puedan desarrollar plenamente su propio proyecto de vida. Construiremos juntos una sociedad más justa e igualitaria, donde nadie tenga que inclinar la cabeza frente a otro, donde los valores de la libertad, la equidad, la solidaridad y el progreso sean una realidad tangible para los ciudadanos.

  • Somos promotores de un cambio político liberador: creemos en la construcción de una democracia plena para Venezuela, de carácter deliberativo, descentralizada, donde las instituciones se encuentren al servicio de los ciudadanos, siendo expresión efectiva de la soberanía popular, tanto en el origen de su poder como en su ejercicio.

 

  1. Defenderemos la división y la autonomía de los Poderes Públicos, como garantía para la preservación y desarrollo de los derechos de los ciudadanos.
  2. Defenderemos la vigencia efectiva y garantizada de los derechos humanos en cada espacio de la vida venezolana.
  3. Rescataremos el valor del verdadero diálogo social, con autonomía, transparencia y plenas libertades. Promoveremos a través del diálogo democrático un Acuerdo Nacional contra la inseguridad personal y el tráfico de drogas.
  4. Desde el gobierno seremos promotores de la descentralización como fortalecimiento del poder del ciudadano desde la gestión local hasta la nacional.

 

  • Somos promotores de un cambio económico productivo y solidario: construiremos una economía al servicio del ser humano, una economía productiva, diversificada, creando las condiciones para liberar todas las fuerzas productivas de nuestra sociedad, articulados con un mundo cambiante. Creemos en un modelo de desarrollo social y ambientalmente sostenible, que les permita a las generaciones futuras seguir progresando.

 

  1. Promoveremos una Venezuela industrializada, rescatando nuestra capacidad de generar empleo industrial, reactivando el aparato productivo; una Venezuela innovadora y emprendedora, tecnológicamente integrada con las grandes corrientes mundiales.
  2. El Estado, bajo un gobierno de la Democracia Social, hará las inversiones necesarias en construcción y mantenimiento de la infraestructura pública de servicios, en electrificación, en agua, gas, vialidad y comunicaciones, que es plataforma vital para cualquier desarrollo económico real.
  3. Promoveremos una Venezuela con seguridad jurídica y estabilidad monetaria, para que las inversiones privadas puedan acompañar a la pública en el crecimiento de nuestra economía.
  4. El respeto a la propiedad privada y el estímulo a la inversión privada, nacional o internacional, es línea fundamental para el restablecimiento de nuestra capacidad productiva. La inversión privada será la palanca del cambio económico y de la generación de empleo decente y productivo, en un ambiente hospitalario para las inversiones responsables.
  5. Haremos de Venezuela una sociedad generadora de empleo decente, con trabajadores capacitados y versátiles, cuya protección social sea un impulso para la innovación y el emprendimiento laboral.
  6. Haremos de Venezuela una nación con seguridad alimentaria, con abastecimiento suficiente para nuestras necesidades presentes y futuras, propiciando la construcción de un sector agrícola y pecuario dedicado a actividades de alta productividad y eficiencia, donde los trabajadores rurales sean efectivamente dueños de la tierra en la que laboran.
  7. Tendremos un Estado activo en economía, propiciando que las fuerzas productivas se desarrollen plenamente, sin monopolios, monopsonios ni exclusiones, con equidad y justicia social.
  8. Respetaremos las libertades sindicales, la firma de contratos colectivos con los sindicatos, garantizando la autonomía de los mismos, propiciando la mejora integral de nuestros trabajadores.
  9. Estamos comprometidos con dejar atrás la dependencia rentista del petróleo, convirtiéndonos en una sociedad productiva.

 

  • Somos promotores de un cambio social progresista: construiremos una sociedad más justa y equitativa, con un sistema de seguridad social integral y plenamente universal, que luche contra las desigualdades y contra la pobreza. La seguridad social será financiada con la creación de un fondo proveniente de los ingresos petroleros que aporte lo necesario para completar lo aportado por los contribuyentes.

 

  1. El desarrollo humano integral de nuestros ciudadanos, invirtiendo en sus capacidades y libertades, es el eje fundamental de nuestras políticas en materia social. Hacemos de la inclusión social, de la lucha contra la pobreza y contra las desigualdades el centro de nuestra política social, promoviendo la creación de programas sociales, que fortalezcan y desarrollen las capacidades colectivas e individuales, luchando contra todas las formas de opresión y privación.
  2. Rescataremos a la educación libre, plural, de calidad, como motor central de progreso y de ascenso social, como instrumento de inclusión social. La profesión docente debe ser dignificada, aumentando su valor social, hasta convertirla en el destino de nuestros ciudadanos más capaces.
  3. Con la Democracia Social en Venezuela superaremos la pobreza a través de la educación, la formación para el trabajo, y la generación de empleos estables y bien remunerados.
  4. Fortaleceremos nuestra educación superior, con autonomía y acceso a recursos suficientes para los programas de investigación, para la docencia y para la extensión.
  5. Crearemos un sistema de salud pública de calidad para todos, realmente universal.
  6. Las comunidades indígenas, como expresión de la pluralidad cultural del pueblo venezolano, tendrán garantías institucionales para el ejercicio de sus derechos, para el fortalecimiento de las instituciones que libremente escojan, con respeto tanto a sus tradiciones como a la posibilidad de construir su propio camino de cambio cultural, dentro del marco de los valores democráticos y republicanos.

 

  • Somos promotores y acompañantes de un cambio cultural que sea expresión de nuestra diversidad y dinamismo creador: una Venezuela culturalmente diversa, dinámica y abierta.

 

  1. Promoveremos los cambios para hacer de la equidad de género un cambio cultural trascendental en nuestra sociedad, donde el ejercicio de los derechos no excluyan a ningún colectivo.
  2. Con la Democracia Social promovemos la participación de los jóvenes, como actores principales de la transformación de la sociedad.
  3. Los colectivos y personas que, históricamente, han sido invisibilizados en lo político y social, como por ejemplo, por su orientación sexual, identidad y expresión de género, o por su condición de salud, personas con discapacidad física o intelectual, personas con VIH, serán sujeto de políticas públicas para su reconocimiento y protección.

 

  • Somos promotores de la incorporación de Venezuela a la comunidad internacional a través de una responsable política exterior: Con un gobierno demócrata social Venezuela volverá a tener una voz responsable en el escenario internacional, apegada a los valores democráticos que históricamente ha defendido, llevaremos adelante una política exterior de Estado, amplia, que garantice la presencia venezolana en el mundo con una diplomacia de equilibrio, sin dogmatismo político; nuestra articulación con el mundo y nuestra incorporación a los grandes flujos globales, será imperativo de nuestro modelo de desarrollo.

 

  1. Un Nuevo Tiempo, como miembro de la familia socialdemócrata, perteneciente a la Internacional Socialista, desarrolla una activa política en el escenario político global, con amplia experiencia en las relaciones institucionales parlamentarias y de gobierno.
  2. Nuestra posición internacional está sustentada en la lucha regional en defensa de la democracia, la integración latinoamericana, los principios de soberanía nacional, la no intervención, los Derechos Humanos y la paz mundial.

Para que podamos hacer efectiva la construcción conjunta de una visión compartida de país tenemos que superar escollos concretos, tareas políticas se abren cada día, y requerimos una hoja de ruta. Atención prioritaria damos a los jóvenes, a las mujeres y a los sectores populares. Un Nuevo Tiempo ha de convertirse en el movimiento de la esperanza, en el constructor de oportunidades para los jóvenes, para que puedan soñar, aprender, trabajar, lograr y crecer en Venezuela. Con las mujeres tenemos también un compromiso de futuro, siendo cabezas de hogar, emprendedoras, trabajadoras incansables, quienes están más conscientes de la profunda crisis que vive la familia venezolana, quienes sufren los rigores de la escasez, con su desarrollo equitativo estamos comprometidos. En los sectores populares se despliegan cada día nuestros dirigentes, acompañando al pueblo en su legítima indignación, abriendo caminos para un futuro de oportunidades, verdaderamente incluyente y equitativo.

Las elecciones parlamentarias de 2015 son oportunidad para que las fuerzas democráticas desbrocen el camino que conduzca a la sociedad venezolana, al pueblo como un todo, al cambio político democrático. La Venezuela Democrática cuenta con los hombres y mujeres de Un Nuevo Tiempo, comprometidos con el esfuerzo unitario que se expresa en la MUD, para poner todo nuestro empeño en esta tarea. En 2015 tendremos planchas y candidaturas unitarias que abrirán, desde la Asamblea Nacional, el camino de este cambio social y político.

Necesitamos parlamentarios comprometidos con un cambio profundo de nuestra sociedad, estadistas democráticos que se encuentren a la altura de los retos del futuro. Ha de ser la nueva Asamblea Nacional el escenario fundamental para construir el cambio que la sociedad nos exige. Legislar, controlar al poder, ser foro político de la Nación venezolana son las funciones del Parlamento. En sus manos estará el futuro de la República y el rescate de la democracia ahora secuestrada.

Un Nuevo Tiempo está comprometido con una verdadera política de diálogo permanente con las instituciones que conforman el entramado social y que tienen presencia activa en la vida nacional, tales como las iglesias; los organismos gremiales laborales, empresariales, profesionales, técnicos, educadores; las academias, universidades, organizaciones culturales; periodistas, intelectuales, etc. Hemos de reconstruir la comunidad nacional destruida a lo largo de estos quince años.

Ante los retos del presente estamos obligados a construir esperanza, solo así podremos construir un futuro común juntos. Se está gestando una nueva y sólida mayoría social, cuya conformación supera los tradicionales bloques que otrora dividían a la población entre chavistas y opositores, nuestra tarea es reconstruir la unidad de la comunidad nacional, plural y diversa, embarcándonos juntos en un proyecto común de país: con la Democracia Social y con el Buen Gobierno haremos esto posible.

Tiempos de Cambio

 

Un Nuevo Tiempo